Toda espera ensconde
oro en su interior.
Valiosa espera.
Pero el presente tienta.
Así que gastaré mis joyas
y saldré, permitiendome
no ser razón o juez.
Ser lo que he sido siempre,
desde su vientre.
Saldré, y haré de este furor interno
un grito,
extenderé los brazos
desde mi centro,
vertiendo savia entre mis dedos.
Los regalos de todos los ojos
acariciaran los vientos.
Mientras,
me escucho latir,
atrapada en esta espera
que esconde oro en su interior.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario