Para Pandorita, mi "patata" favorita, y en homenaje, también, al maestro Benedetti.
Porque te huelo y no,
porque te pienso…
porque te pienso…
porque tu rostro está de ojos atentos,
analizando siempre
la situación;
analizando siempre
la situación;
porque dormir contigo es vivir,
porque la noche muere
porque la noche muere
y tú la resucitas con tus besos,
porque has venido a recoger un sueño
porque has venido a recoger un sueño
y eres mejor que todos mis sueños;
porque eres suave desde el papo al alma,
porque eres redonda desde el alma a mí,
porque te escondes, dulce y campechana,
pequeña y bruta
corazón patata.
porque eres mía, es así,
simplemente, te necesito,
porque te miro y tiemblo
de excitación,
si no te miro, pando,
si no te miro…
porque tú siempre existes dondequiera
pero existes mejor donde te quiero,
porque tu papo está caliente
y tienes frío,
tengo que calentarte, entre mis brazos,
en mi cama, ven conmigo,
en mi cama, ven conmigo,
tengo que amarte,
Pándoro,
Pándoro,
déjame amarte…
porque mi cama no es para dos
por eso prefiero que duermas aquí;
porque si la noche pasa
y no te tengo,
si no te tengo, amor…
llega mi fin.
ALBERTO GUERRA
q bonito..
ResponderEliminar¡Albert! Es superX2 bonito... cada vez que escribas algo tan bonito te voy a invitar a una de bravas para motivarte!Me guta mucho, de verdad.
ResponderEliminarY lectores: "papo" es el papo de la cara, el moflete.
jajjaaja
ResponderEliminarmi buena aclaración, pando, q luego si no piensan q soy un perturbau ....:P
Albérchigo
mu bonita cheli!! esta la tienes que leer en el ricital.
ResponderEliminartambien muy bonita la aclaracion de jone
jjajajjaja
Muchos bessos pareja!
hola Alverto me ha gustado mucho corazon patata
ResponderEliminareres un poeta besos
Tienes poesias muy cucas por aqui Alberto,jeje...mira te pongo por aqui el poema que te comente de Neruda.un abrazo y cuidateee!
ResponderEliminarUna canciÓn desesperada
Emerge tu recuerdo de la noche en que estoy.
El río anuda al mar su lamento obstinado.
Abandonado como los muelles en el alba.
Es la hora de partir, oh abandonado!
Sobre mi corazón llueven frías corolas.
Oh sentina de escombros, feroz cueva de náufragos!
En ti se acumularon las guerras y los vuelos.
De ti alzaron las alas los pájaros del canto.
Todo te lo tragaste, como la lejanía.
Como el mar, como el tiempo. Todo en ti fue naufragio!
Era la alegre hora del asalto y el beso.
La hora del estupor que ardía como un faro.
Ansiedad de piloto, furia de buzo ciego,
turbia embriaguez de amor, todo en ti fue naufragio!
En la infancia de niebla mi alma alada y herida.
Descubridor perdido, todo en ti fue naufragio!
Te ceñiste al dolor, te agarraste al deseo.
Te tumbó la tristeza, todo en ti fue naufragio!
Hice retroceder la muralla de sombra,
anduve más allá del deseo y del acto.
Oh carne, carne mía, mujer que amé y perdí,
a ti en esta hora húmeda, evoco y hago canto.
Como un vaso albergaste la infinita ternura,
y el infinito olvido te trizó como a un vaso.
Era la negra, negra soledad de las islas,
y allí, mujer de amor, me acogieron tus brazos.
Era la sed y el hambre, y tú fuiste la fruta.
Era el duelo y las ruinas, y tú fuiste el milagro.
Ah mujer, no sé cómo pudiste contenerme
en la tierra de tu alma, y en la cruz de tus brazos!
Mi deseo de ti fue el más terrible y corto,
el más revuelto y ebrio, el más tirante y ávido.
Cementerio de besos, aún hay fuego en tus tumbas,
aún los racimos arden picoteados de pájaros.
Oh la boca mordida, oh los besados miembros,
oh los hambrientos dientes, oh los cuerpos trenzados.
Oh la cópula loca de esperanza y esfuerzo
en que nos anudamos y nos desesperamos.
Y la ternura, leve como el agua y la harina.
Y la palabra apenas comenzada en los labios.
Ese fue mi destino y en él viajó mi anhelo,
y en él cayó mi anhelo, todo en ti fue naufragio!
Oh, sentina de escombros, en ti todo caía,
qué dolor no exprimiste, qué olas no te ahogaron!
De tumbo en tumbo aún llameaste y cantaste.
De pie como un marino en la proa de un barco.
Aún floreciste en cantos, aún rompiste en corrientes.
Oh sentina de escombros, pozo abierto y amargo.
Pálido buzo ciego, desventurado hondero,
descubridor perdido, todo en ti fue naufragio!
Es la hora de partir, la dura y fría hora
que la noche sujeta a todo horario.
El cinturón ruidoso del mar ciñe la costa.
Surgen frías estrellas, emigran negros pájaros.
Abandonado como los muelles en el alba.
Sólo la sombra trémula se retuerce en mis manos.
Ah más allá de todo. Ah más allá de todo.
Es la hora de partir. Oh abandonado!
creo que xa ch dixen todo o q opinaba sobre est....encantame!!!!!!!!!!!ESPERO SEGUIR LENDO COUSIÑAS DESTAS MOI AMIUDO...e podr ir a verte recitala!!!
ResponderEliminarun besiño
Pampita""