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jueves, 3 de febrero de 2011

Tras la época de la vendimia
pisé todas las uvas rojas,
los ríos sangre dejaron huecos
que va llenando el sol, agitado
por mis pies descalzos.

No hay futuro,
aun no ha terminado
de mezclarse la luz.

domingo, 26 de diciembre de 2010

Sanguijuelas

Dios te ama.
Nike te anima a hacerlo.
Metro está mejorando para ti.
En la Caixa, lo que cuenta eres tu.
El Corte Inglés es especialista en ti.
Tu novio te quiere más que a nadie.
La Comunidad de Madrid te escucha.
En Bodybell son cómplices de tu belleza.
Facebook te ayuda a comunicarte y compartir.

Cuántas sanguijuelas para esa única necesidad que corre por tus venas:
la necesidad de sentirte importante.

Más importante que el resto.

viernes, 24 de diciembre de 2010

Rabia

Rabiosa como un perro, cierro la boca con fuerza.
Con tanta fuerza que mis dientes estallan; sus aguijones se incrustan sin control en mis paredes, formando constelaciones de dolor.

Amaría apagarlas de noche,
que no me acuchillen de día,
que no me arranquen los ojos del sueño cada mañana.

Me sucede muy a menudo. Cada vez más veces, vuelvo a cerrar la boca y a llenar mi casa de metralla.

No tengo dónde esconderme.
No tengo hogar.
Todas mis banderas son venenosas, y brillan en la cabeza de esta fábrica de esquirlas y rabia.

martes, 7 de diciembre de 2010

Metamorfosis

La frágil mariposa habló:

Me encanta el sonido del látigo contra los nudillos.
Y los orgasmos inacabados, donde se puede fingir infinitamente.
Me gusta la resonancia agridulce que me queda tras lo fingido,
y el sacrificio de las zonas más espesas de la vida.

Ella, que la veía como mujer, le enseñó a bailar:

- Es imposible acariciar con los nudillos flagelados.
Ojalá acabemos de ser mujeres disfrazadas de Pinocho,
estamos hechas de otra madera. Además,
es inútil gemir a las estrellas si desconocemos
para qué sirve nuestra propia voz.-

Y se produjo la metamorfosis allí, delante de todos.

Voy a bailar hasta excitarme,
subrayando cada movimiento
como si fuese la salvación
de la lujuria.
Voy a inmolar mi pureza
al compás de un Gloria,
(seguramente a la voz de Patti Smith)
dedicado a los que pudieron ser y no quisieron,
a los perros que olfatean y no muerden,
a las frágiles sin instinto y sin consciencia,
a todas esas veces que lo hicimos
como robots rebeldes.

Este baile va por ustedes.

sábado, 20 de noviembre de 2010

Elogio a la lasagna de espinacas de Jone


MMMMMMMMMMMMMMMMMMM

QUÉ RICO!!!!

viernes, 15 de octubre de 2010

Tic tac

Tic tac...

El feto anudado
a su cordón se
balancea;
péndulo del
reloj del
tiempo.

Marca
los segundos.

Tic tac...

Y a cada hora,
nace.

lunes, 11 de octubre de 2010

Los pies desnudos

"Parada frente al mar mientras el mundo gira..."

(Roberto Iniesta "Standby")


Solo le quedaban los pies desnudos... Tan solo los pies inocentes y puros... tan solo los pies la diferenciaban por unas horas del resto. El resto, unos vaqueros y una camiseta fabricados en serie a millones sin un solo detalle o tara que la diferenciase de cualquiera que pudiese pasar por ahi...

Los pies... y la mirada, clavada en un punto fijo del horizonte, distante, ajena y sin dueño...

Se sostenía el mentón con la mano derecha y con la otra sujetaba un desproporcionado libro abierto al que no prestaba la menor atención mientras soltaba las riendas del tiempo.

No puedo saber cuanto tiempo estuvo allí, conectada al mundo exclusivamente por los pies, y desconectada de él exclusivamente por la mente. Completamente inmovil desde fuera, aunque me gusta pensar que por dentro se desataba un huracán.

Pensase lo que pensase, era la viva imagén del hartazgo tranquilamente digerido, de la busqueda sin pausa ni esperanza de la salida, de la aventura, de la juventud prematuramente (¿Cuándo no lo es?) perdida; la viva imagen del conformarse solo con, internamente, no haberse conformado.

Imagino que por delante de sus ojos pasaban los antiguos galeones en busca del oro del Nuevo Mundo, los primeros trenes que acercaban a sus pasajeros al exótico Oriente o simplemente que bajaba de un coche, hacia ella, un hombre con la espontaneidad y erotismo que hacía tiempo no sentía.

Cigarro tras cigarro, consumía el tiempo y el tiempo consumía, cigarro tras cigarro, sus sueños en humo y ceniza.

Sin embargo, aun estaba descalza, podía sentir la tierra bajo sus pies, acariciándola, arañándola o hiriéndola, pero mucho más alla de eso, reviviendo en ella los tiempos en que aun se podía, sin ser un loco, soñar con la aventura, vivirla incluso; tocar la tierra y vivir en ella, liberar el tiempo sin miedo a que éste acto seguido te golpeé. Ser desnudo, diferente no solo en la mente de un espectador por un simple detalle sino serlo de verdad...

En ese momento, miré avergonzado mis zapatos, más avergonzado aun el reloj, y me resigné a volver de nuevo al trabajo, no sin fotografiar mentalmente la escena y esforzarme en no pensar que en cuestión de minutos ella tendrá que hacer un gesto parecido, deshacerse de la inocencia de sus pies y volver a vivir el cotidiano San Fermín delante de la aguja del reloj.

jueves, 16 de septiembre de 2010

P E R D I D O S

Era el vuelo 815 de Oceanic Airlines. Su ruta comprendía Sydney-Los Ángeles. Los Conejos iban muy alegres porque iban a una conferencia sobre una forma más rentable del cultivo de zanahorias. Pero iban… iban… El avión empezó a hacer unas maniobras bruscas cuando al instante saltaron las mascarillas. No se podía hacer nada, todo se convirtió en un amasijo de hierros que descendía como un globo al que se le escapa el aire.

Todo terminó cuando colisionaron en una remota isla del Océano Pacífico. El impacto fue brutal, pero ese día estaba de lado la suerte de tres Conejos que quedaron vivos. Salieron y no se pudieron creer que en tan pocos segundos había ocurrido ese gran drama. Se abrazaron y rápidamente fueron a ver si había más gente viva. Nada de nada, lo único que pudieron rescatar fueron seis zanahorias de la bodega de equipaje.

Era una isla virgen, se veía claramente que ahí no había habitado nadie. Entre los tres decidieron pasar la noche descansando y esperar que viniera su rescate. Por si acaso, no tocarían las seis zanahorias ya que era el único alimento que disponían.

Pasó la noche y la mañana y no llegaba nada. Empezaron a pensar la posibilidad de que los dieran a todos por muertos, ya que estaban en un punto minúsculo del gran océano y sería difícil que los encontraran.

Empezaron a entristecerse hasta que Primero dijo:

- No os preocupéis chicos, tenemos seis zanahorias y con esto haremos un nuevo mundo para nosotros. Lo único que hay que pensar es como vamos a hacer la producción de más zanahorias.

Los dos restantes aplaudieron la idea y sus ojos se iluminaron de sabiduría. Primero empezó a explicar su idea mientras Segundo y Tercero escuchaban atentamente.

- Mirar chicos os voy a contar que se debe hacer con las zanahorias. Las seis me las dais a mí que yo sé como se manejan y podemos hacer riqueza con ellas. Los primeros días os daré la ración necesaria para poder sobrevivir y luego yo plantaré más con un fertilizante que se hace de la savia de los árboles. De este modo crecerán muy rápidamente y pronto tendremos una superproducción de zanahorias. Nos va a ir tan bien que nos afincaremos aquí para siempre y éste será el lugar que verá crecer a nuestros hijos. Tan sólo necesitamos invertir en el fertilizante. Tendremos tantas zanahorias que podremos hacer una barca con ellas y salir a otras islas. En otros sitios negociaremos y con el paso del tiempo entraremos en el Mercado Mundial, haciéndonos así más fuerte para poder ser los mayores productores de zanahorias del mundo. Recordar que los momentos dónde no se tiene nada es sinónimos de oportunidad.
- Y ese fertilizante, ¿cómo se hace? – preguntó Segundo.
- Pues utilizaremos los árboles de aquí, los talaremos y esa sabia, mezclada con una serie de componentes que da la tierra, ¡nos hará ricos!
- Y nos repartiremos las riquezas, ¿verdad? – dijo Tercero.
- Hombre, ten en cuenta que yo voy a ser el emprendedor, el que se arriesga. No todos podemos ganar igual. Pero eso ahora no importa, tenemos que trabajar duro, cada uno en nuestro cometido, para ser día a día más eficientes. Y así poder alcanzar la gloria.

Tanto Segundo como Tercero se miraron escépticos. Tras unos segundos de espera, Segundo tomó la palabra.

- Pues yo pienso que te equivocas, no es necesario ser rico para vivir. Además me parece que tus ideas son poco justas respecto al reparto, si esto se convierte en una ciudad, tendrá que reinar la equidad. Por eso propongo que se repartan las zanahorias, dos para cada uno y que luego cada uno sea libre de autogestionarse.
- Me parece… - interrumpió Primero
- Déjame terminar por favor. Yo no impongo lo que hay que hacer pero yo os digo que mis ideas pueden florecer. Mira, lo de las zanahorias está bien pero yo no me voy a alimentar de eso. Además plantarla estropea mucho a la Madre Naturaleza. Yo me las comeré para poder sobrevivir y mientras haré un mercadillo de pulseras, de rastas y esas cosas que me dará para vivir. Cambiaré cosas que yo produzca por comida, sin ser zanahorias. Y así conoceré gente y podré viajar a otros lugares. También plantaré marihuana y estaré feliz todos los días. Os imagináis…
- Un momento, – volvió a interrumpir Primero- eso no se sostiene por ningún lado, es una vida sin lógica. Además no tienes calculado cuanto tiempo te van a durar las zanahorias, seguramente sea menor que el que requiere montar tu mercadillo. ¿Y quién te va a comprar?
- Ya pero yo cuento con que Papá y Mamá van a venir a salvarme pronto, siempre lo hacen. Además – prosiguió Segundo – puedo hacer otra vida que no es ésta y también me gusta. Me haré escritor y venderé muchos libros por todos los lados, la gente dice que tengo una buena narrativa.
- Pero recuerda que estamos en una isla perdidos… - masculló Tercero.
- Ya he dicho antes que cuento con Papá y Mamá…

Tercero no daba crédito a lo que estaba escuchando y movía la cabeza de un lado para otro.

- Vamos a poner orden a vuestras ideas, que me parece que no van a ningún lado. - Siguió diciendo Tercero -. Mirar hay que construir una ciudad desde todos para todos, estando en Comunidad. Esta va a ser nuestra dicha y nuestra forma de vivir. Por encima de nosotros está el Todo porque esto es más que la mera suma de las Partes.
- Joder tío, habla claro que no me entero.
- Vamos al tema de la producción. Ahora tenemos seis zanahorias, pues bien vamos a repartir una a cada uno y las otras tres restante se las queda la Comunidad.
- Y, ¿quién es la Comunidad?
- Ahí está la profundidad del tema, que no es nadie y somos todos a la vez. Es decir, estará ahí para quién la necesite y como un método de urgencia. Por ejemplo, si a ti unos días no te sale buena cosecha la Comunidad te dará tu subsidio correspondiente.
- Sí ya… - Habló Primero, que hasta ahora había estado callado – Y ese subsidio quién lo establece.
- Pues muy fácil, redactaremos ahora una serie de normas que nosotros creamos justas a la hora del reparto. Por ejemplo, se me ocurre que si los topos se comen una zanahoria, la Comunidad le dará esa zanahoria. Y así otras más.
- ¿Y quién será quien dé las zanahorias?
- Bueno, pues tendremos que elegir a uno para que sea él quién ejecute las leyes. Además de unos jueces que vean que esas leyes son cumplidas.
- ¿Y si la Comunidad se queda sin zanahorias? – Siguió preguntando Primero.
- Eso puede pasar… Pero advierto todos nosotros no podemos tener más zanahorias que la Comunidad. De esta forma haremos una Comunidad muy sólida. Además, con tu invento de la savia podremos producir mucho y así nunca pasaremos ninguno hambre.
- Qué te los has creído que voy a dar mis conocimientos a una panda de vagos que quiere vivir a costa de mis años de estudio. Y encima para que esa Comunidad que llamas tú tenga más zanahorias que yo.
- Qué egoísta tío. – Tercero se volvió a meter en la conversación.
- No seáis idealistas, el animal Conejo es el animal Conejo y eso nunca se conseguirá.

Al final…

viernes, 20 de agosto de 2010

Pongamos que hablamos de plenitud

Trepa, trepa y trepa, y venga a trepar muros sin cuerda de auxilio.
Ladrillos superpuestos de hegemonía aterradora.
Uno, dos, tres, cuatro... Siempre lo mismo...

Cerrando los ojos dejó de pensar en hormigas trabajadoras,
y llegó esa mano ansiada que le ayudaría a alcanzar la cima.

Y subió, subió a ver la resina de los robles y a uncirse con ella...
para no mirar atrás,
para no caer jamás.

miércoles, 28 de julio de 2010

Adiós

Mamasita escritura automática
mamasita sin limitación
mamasita sólo hay una
y se guarda en el corazón.
Personas sí que hay muchas
tantas como colores
si a todas comprendes
hazte santo mangas verdes.
Si hay una doble vía
será la que he de escoger
entre el decrecimiento alternativo
y el capitalismo racional.
Sí, capitalismo racional,
a que suena mal,
mayores palabrotas he escuchado
en lo que llevo de siglo
pero lo que estoy seguro
es que no lo permitiréis.
Pues pasaréis por nuestros cadáveres
para matar nuestra utopía
pues pasaréis sobre la civilización
para ver que no queda futuro.
Es ahora o nunca
es ya o adiós
si no reaccionamos a tiempo
aquí no sobrevive ni Dios.
Dios dónde te fuiste
razón dónde quedó
otro siglo de las luces
reclama el camaleón
que no quiere ser dinosaurio
que cayó en la glaciación
o meteorito, que para el caso
tiene el mismo final.
Siento ser apocalíptico
pero es que me ha dicho Susanita
que hay un ratón
que devora todo a su paso
y no tiene compasión.
Yo que soy muy crédulo
la he leído con atención
y se me enerva la sangre
como se me congela el corazón
que o reaccionamos a tiempo
o nos vamos a tomar por culo.
Adiós.

martes, 20 de julio de 2010

El paso del tiempo

Toma la figura de hielo en su mano. Juega con ella mientras se derrite.
Se siente con infinito poder.
Cuando sólo queda un charco que brilla a sus pies, se derrumban estrepitosamente las cuatro puertas de su templo abierto al cielo.
Todo se llena de un humo azul helado.
Lentamente, con pavor, se va conviertiendo en una figura de hielo mientras una mano gigante se acerca relamiéndose de poder.

jueves, 8 de julio de 2010

Los 10 mandamientos del siglo XXI

1. Amarás a las personas sobre todas las cosas.
2. No tomarás el nombre de la revolución en vano.
3. Celebrarás las fiestas.
4. Respetarás a tu padre y a tu madre.
5. No matarás, ni con tu cuerpo ni con tus palabras.
6. Disfrutarás de tu cuerpo.
7. No robarás, salvo por extrema necesidad.
8. No mentirás, porque le has dado un valor a la palabra.
9. Dejarás volar tu imaginación tan alto como pueda llegar.
10. No codiciarás, porque sabes que la riqueza es la esclavitud del alma.

domingo, 30 de mayo de 2010

Encuentro en soledad

Me sorprendo, desnuda, frente al espejo.
Nerviosa, finjo tener algo que hacer. Disimulo.
Pero es en vano.

Mi imagen me mira fijamente desde el reflejo.
Me pide explicaciones.
- Lo siento- me excuso- he estado tan ocupada...-

Con una seriedad que araña, me abre el pecho con su llave blanca.
Un mar de pintura estalla y brota sin límite,
exponiendo en su oleaje de colores la sangre sin palabras.

Toma otra llave, la roja, y me abre el sexo.
Un anciano escarabajo se asoma a la libertad y se aleja de su escondite,
caminando a pasos lentísimos.

Con la llave gris, me abre la garganta.
Una madeja de lana se deshace, vertiéndose por mi cuerpo.
Queda un cabo anudado a la raíz de mi lengua.
Quizá asi aprenda a hablar.

Finalmente, toma la llave negra, y me abre la cabeza.
Alli está ella,
mi imagen desnuda,
descuidada, diminuta,
llorando silenciosa en una esquina.

viernes, 14 de mayo de 2010

Pasatiempo: Buscar las diferencias (o las similutudes)

Situación: jornada normal.
Ejecutor: trabajador normal.

Duermes en una cama sujeto a la incomodidad de lo que está por llegar, te levantas a una hora impuesta, llevas un uniforme con el que no empatizas para nada, convives con gente que tampoco quiere estar allí, comes alimentos preparados sin ningún tipo de cariño y, al final del día, te han apretado tanto el esfínter que, para un par de horas libres que te quedan, te resulta imposible desconectar.

Busca las siete diferencias (si hay alguna) entre este trabajador normal y un preso normal.


LUISMI GARCÍA

jueves, 6 de mayo de 2010

Final Feliz

…y se casaron, y comieron perdices, y vivieron felices…
hasta que un día, ella, cansada ya de comer tanta perdiz, cochinillo, cordero y codorniz... le confesó que era vegetariana.


ALBERTO GUERRA

viernes, 9 de abril de 2010

Tal vez

Sin razón…
Solo;
sin saber el qué,
comencé a escribir...
¿mi amor?
Sin saber por qué
¿qué ocurrió?
Sin saber qué hacer
¿dónde fue?
Mis ojos no lo veían,
tan solo mi corazón.
¿Fue ilusión?
Tal vez…
quizás...
Amor.


ALBERTO GUERRA

martes, 9 de marzo de 2010

A menudo me pregunto
cómo siendo el guionista
de mis días,escribo tan bien
que terminen tan mal

lunes, 8 de marzo de 2010

Cantidad indefinida de carabaza librepensadora que, embrutecida y caliente, redondea a un suave cerdito hasta no poder beber más vino


Algo...

¿No lo quieres
o no lo puedes nombrar?






Por muchas palabras que embellezcas en tu boca hay sentimientos que jamás podrán salir de un diccionario.



ALBERTO GUERRA